Prevención de complicaciones: Cuidado de pies

 

Prevención de complicaciones: Cuidado de pies

 

Al vivir con diabetes, siempre se recomienda a los pacientes que revisen sus pies con frecuencia, el uso de calzado adecuado y atenderse siempre cualquier herida. Pero, ¿sabes por qué?.

El cuidado de pies tiene que ver con la prevención de complicaciones crónicas cuando la diabetes no está bien controlada. Tener hiperglucemia de manera crónica daña los nervios, estos se encargan de enviar la transmisión eléctrica a todo el cuerpo y están involucrados en: la sensibilidad, movimiento y fuerza y funciones autónomas (control de frecuencia cardiaca, presión arterial y motilidad de intestinos). Los pies, al estar más alejadas del corazón tienen más riesgo.

Algunas alteraciones de miembros inferiores pueden provocar síntomas como: falta de sensibilidad o exceso de esta, calambres, sensación de “piquetes”, ardor o dolor. Para evaluar si tienes alguna alteración de miembros inferiores, es importante que tu educador en diabetes te realice una evaluación de pies con su respectiva interpretación.

Para prevenir cualquier complicación puedes realizar algunas simples recomendaciones:

  • Revisa tus pues diariamente, puedes hacerlo después de bañarte y con ayuda de un espejo
  • Seca bien tus pies después del baño, te puedes ayudar con una toalla de manos secando también entre los dedos.
  • El recorte de uñas debe hacerse cuadrado evitando cortar las orillas, esto ayudará a prevenir que se entierren
  • Evita usar zapatos muy apretados, de ser así lleva siempre un cambio de zapatos más cómodos para evitar ulceraciones o heridas provocadas por los mismos
  • De ser posible no uses zapatos descubiertos, aunque estés en casa, ya que si cae un objeto no tendrás protección.
  • Evita estar descalzo, de esta manera tus pies no estarán susceptibles a cualquier golpe u objeto punzocortante que pueda estar en el piso.
  • Antes de meterte a bañar revise la temperatura del agua con tu mano o codo y no con los pies.
  • Ante cualquier herida o molestia, consulta a tu educador o podólogo para que te asesoren y traten de manera adecuada.

Al realizar estas recomendaciones como habito de vida, aseguras prevenir o tratar cualquier complicación; esto por supuesto, siempre acompañado de un buen control glucémico como base del tratamiento.

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