Días de enfermedad: ¿Qué hacer cuando un niño o adolescente con diabetes se encuentra en esta situación?

 

Nuestro cuerpo es maravilloso. Entre las muchas funciones y mecanismos que se llevan a cabo todos los días en nuestro organismo se destaca la capacidad de responder ante un cambio y echar a andar la maquinaria que nos regresará al estado de salud inicial. Por ejemplo, cuando hacemos ejercicio necesitamos más oxígeno por lo que nuestro cerebro envía una señal a los pulmones para que respiremos más rápido, y al corazón para que lata con mayor velocidad y fuerza y envíe sangre con nutrientes y oxígeno hacia los músculos, y cuando terminamos de hacer el ejercicio, nuestra respiración y corazón regresan a su función normal. Cuando enfermamos, nuestro sistema de defensa toma las armas y envía las señales necesarias a los órganos adecuados para resolver esta situación.

Cuando una persona con diabetes tiene alguna enfermedad como gripa o u otra que le provoque vómito o diarrea puede tener alteraciones en los niveles de glucosa en sangre; esto es parte de la respuesta que tiene nuestro organismo para combatir un estado de enfermedad, sin embargo una persona con diabetes presentará retos para manejar esta variación de glucosa en sangre por lo que deberá seguir algunas recomendaciones:

Personas con diabetes que tienen tratamiento de múltiples dosis de insulina (insulina inyectada):

  • Nunca suspender la aplicación de insulina de acción prolongada ni la de acción rápida antes de las comidas 
  • Checar la glucosa en sangre, por lo menos cada 4 horas.
  • Si hay fiebre o infección aguda (excepto diarrea o vómito) puede requerir un incremento de la dosis total de insulina en el día (5 – 10%), sin embargo es importante antes de ajustar consultarlo con su médico
  • Cuando hay diarrea o vómito, generalmente se requiere disminuir la dosis de insulina en un 20 a 50% ya que la cantidad de alimento consumido es menor y la absorción de nutrientes en el intestino puede estar alterada en este tipo de enfermedades.
  • Se deben consumir líquidos con o sin azúcar añadida dependiendo del nivel de glucosa.

Personas con diabetes que son usuarias de microinfusora de insulina con monitoreo continuo de glucosa 

  • Nunca suspender la infusión basal de insulina.
  • Checar glucosa en sangre mínimo cada 4 horas: Es necesario confirmar con glucosa capilar las lecturas del sensor ya que puede haber una variabilidad importante durante los días de enfermedad. Las flechas de tendencia del sensor nos ayudarán a tomar acciones para prevenir hipoglucemia o manejar hiperglucemia.
  • Si hay fiebre o enfermedad aguda (excepto diarrea o vómito) considerar incrementar la dosis basal de insulina de un 10 a 30% por 2 a 4 horas a través del uso de un basal temporal. Es importante consultarlo antes con el médico tratante.
  • Si hay diarrea o vómito hay riesgo de hipoglucemia por lo que se deberá considerar disminuir la infusión basal de insulina un 20 a 50% por 2 a 4 horas (o más si es necesario) por medio de un basal temporal. Es importante consultarlo antes con el médico tratante.
  • Se deben consumir abundantes líquidos con o sin azúcar añadida dependiendo del nivel de glucosa.
  • Los niños y adolescentes usando microinfusora de insulina con modo automático deben considerar cambiar a modo manual durante los días de enfermedad para asegurar la administración adecuada de insulina y tomando en cuenta sus tendencias y variabilidad glucémica.
  • La ventaja del uso de la microinfuosra de insulina es que la precisión en sus dosis de insulina basal y de bolos permite realizar ajustes más específicos para mantener los valores glucosa la mayor parte del tiempo en el rango adecuado.
 

 

¿Cuándo acudir a urgencias?

  • Cuando la enfermedad es desconocida, la fiebre persiste o la persona o el cuidador principal no se sienten capaces de tratarse en casa.
  • El vómito persiste por más de 2 horas
  • Glucosa persistentemente por debajo de 70 mg/dL
  • La glucosa se sigue elevando a pesar de la dosis extra de insulina.
  • Se presenta aliento con olor a manzana
  • El niño o adolescente se ve cansado, confuso, respira muy profundo y rápido o tiene dolor abdominal intenso.
  • Hay pérdida de la conciencia, convulsiones o progresión de la confusión.
  • Niño menor de 5 años

Comprendemos que el hecho de monitorear tu glucosa más frecuentemente y aplicar más insulina significa un gasto extra, sin embargo, el costo que genera una hospitalización es el equivalente a semanas o incluso meses de gasto en insumos para realizar chequeos y aplicar la insulina. Tomando en cuenta esto, recomendamos ampliamente no dejar de lado estas medidas de prevención que nos ayudarán a manejar de manera adecuada el cambio en los niveles de glucosa que se puede presentar durante los días de enfermedad, los datos a considerar para buscar atención en urgencias y reiteramos estar siempre en contacto con tu médico de cabecera para apoyarte.

Dr. José Angel Vázquez Alvarado

Medicina general- UANL y 

Especialidad en Pediatría- UNAM.

Correo: drvazquezal@gmail.com

 
Fuente: Maffel L, Limbert C, Phelan H, Virmani A, Wood J, Hofer S. Sick day management in children and adolescents with diabetes. ISPAD Clinical Practice Consensus Guidelines 2018.
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